Sentencia nº O-2-2016 de Juzgado de Letras y Garantía de Taltal, 5 de Agosto de 2016 - Jurisprudencia - VLEX 683907753

Sentencia nº O-2-2016 de Juzgado de Letras y Garantía de Taltal, 5 de Agosto de 2016

Fecha de Resolución: 5 de Agosto de 2016
Emisor:Juzgado de Letras y Garantía de Taltal
 
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JUZGADO : JUZGADO DE LETRAS Y GAR. DE TALTAL

NOMENCLATURA : [40] SENTENCIA

RIT : O-2-2.016

R.U.C. : 16-4-0015246-6

MATERIA : OTRAS INDEMNIZACIONES

DEMANDANTE : OSCAR ALVARADO PÉREZ

RUT : 8.122.202-9

DEMANDADO : BERNARDO TAY URBINA

RUT : 6.318.106-4

DEMANDADO : JUAN CORTÉS AGUIRRE

RUT : 9.922.995-0

DEMANDADO : EMPRESA NACIONAL DE MINERÍA

RUT : 61.703.000-3

REPRESENTANTE LEGAL: MANUEL CARMONA NAVEA

RUT : 6.524.683-K

FECHA DE INICIO: 07.04.2.016

Taltal, a ocho de Agosto de dos mil dieciséis.

VISTOS, OIDOS Y CONSIDERANDO:

PRIMERO: Que, ante este Juzgado de Letras, Garantía, Familia y del Trabajo de Taltal, se inició causa R.I.T. O-2-2.016, R.U.C. 16-4-0015246-6, compareció doña D.N.T., Abogado en representación judicial de don O.A.P., cédula de identidad N° 8. 122.202-9, ambos con domiciliados para estos efectos en calle A.P.N.°461, Oficina 804, Taltal, quien interpuso demanda de indemnización de perjuicios por enfermedad en contra de don B.E.T.U., cédula de identidad N° 6. 318.106-4, con domicilio S. 401, Taltal y conjuntamente en contra de don J.L.C.A., cédula de identidad N° 9.922.995-0, domiciliado en Dávila Baeza A1 Población Eduardo Vigil, Taltal, solidariamente en virtud de lo dispuesto en el artículo 183-A y siguientes del Código del Trabajo, y por su responsabilidad directa de conformidad al artículo 69 de la Ley 16.744, en contra de Empresa Nacional de Minería, R. 61.703.000-3, representada legalmente por don M.C.N., cédula de identidad N° 6.524.683, o por quienquiera que ejerza dicha labor de conformidad lo dispuesto en el artículo 4 del Código del Trabajo, ambos domiciliados en calle M.A.M. 2.235, Taltal, en virtud de las consideraciones de hecho y de derecho que expone.

SEGUNDO: Que, el actor funda su demanda en que con fecha 24 de Enero del año 2.008, suscribió contrato de trabajo para desempeñarse bajo subordinación y dependencia del Sr. T.U., percibiendo mensualmente una remuneración bruta ascendente a la suma de $1.000.000.-. señala que en el marco de dicho contrato prestó labores en calidad de conductor de camiones hasta el mes de Enero del año 2.015. Al respecto, hace presente que en un principio el contrato fue suscrito con el señor T.U.; no obstante, tiempo después el empleador se asoció con el demandado don J.L.C.A., formando entre ellos una sola unidad económica motivo por el cual se les emplaza y demanda a ambos. El trabajo para el cual fue encomendado fue el traslado de pilas de aglomerado en faenas de la Empresa Nacional de Minería en Taltal, -en lo sucesivo ENAMI-, en la planta J.A.M. ubicada en la ciudad de Taltal, a la salida norte de la ciudad, la cual está destinada al procesamiento de cobre, en cuyo proceso se utilizan productos como ácido sulfúrico, dióxido de azufre, entre otros destinados al proceso de lixiviación, extracción por solventes y electro obtención. Alega, ser esta la razón por la que demanda a ENAMI en calidad de responsable solidaria de conformidad a lo dispuesto en los artículos 183-A del Código del Trabajo, por el vínculo civil o comercial que tenía con los demandados principales y por la responsabilidad que le cabe directamente de conformidad a lo dispuesto en el artículo 69 del Código del Trabajo.

En cuanto a los primeros síntomas de la enfermedad y su tratamiento, expone que en el mes de Mayo del año 2.008, comenzó a sentirse mal presentando vómitos, mareos y dolores fuertísimos de cabeza, situación que fue comunicada a su empleador para que lo enviará mutual, pero le señalaron que no contaban esos servicios y sugirieron que se realizara los exámenes de forma particular; sin embargo por motivos económicos solamente en el mes de Marzo del año 2.011, procedió a realizarse los exámenes para conocer su verdadero estado de salud. Señala que en dicha oportunidad lo atendió el doctor R.D. de la Clínica Avansalud en la ciudad de Santiago, diagnosticándole “infiltración craneal”, “compromiso del sistema neurológico y neurosensorial” y “síndrome vertiginoso”, entre otras patologías, haciendo énfasis que su estado de salud tenía como origen la contaminación a la que se vio expuesto en las faenas de la Planta ENAMI en la ciudad de Taltal. Posteriormente, en el mes de Junio del año 2.015, se realizó exámenes en Clínica Antofagasta, los cuales arrojaron como resultado un engrosamiento de bronquios y otros graves problemas pulmonares, diagnóstico que fue confirmado en el transcurso del 2.015 en el Hospital de Taltal; además, en el mes de Agosto del mismo año, se realizó exámenes con profesional de oftalmología en la ciudad Antofagasta y el resultado fue de una sequedad extrema en el ojo con dolor y molestia ocular que tenían como origen una grave exposición a polución ambiental. Así las cosas, todo ello ha derivado en que presente cefalea severa crónica, neuralgia de A. y depresión secundaria, además de vértigo crónico, patologías asociadas a intoxicación crónica por gases y exposición a polución ambiental, conjuntamente con cuadros de disnea y ojo seco atribuibles a la exposición inclemente a ácido sulfúrico. Por otra parte, agrega que durante el transcurso de la relación laboral vio agravada patología de hipoacusia sensorio neural, a pesar de haber informado en su oportunidad de dicho cuadro a su empleador. Actualmente, las referidas patologías han causado un notable detrimento en su salud, causándole una incapacidad permanente y consecuencialmente ha afectado su esfera psicológica y emocional, toda vez que ha visto frustrada su opción de continuar trabajando y ha sufrido cuadros de depresión por la alteración permanente en su calidad de vida y en sus posibilidades de desarrollo integral como persona.

En relación al incumplimiento del empleador de su obligación contenida en el artículo 184 del Código del Trabajo y de lo dispuesto en la Ley 16.744 y del DS 40, sostiene que en el transcurso de la relación laboral su empleador no tomó en absoluto ninguna medida para proteger eficazmente la vida y salud del demandante. A pesar de que se tomaron leves medidas paliativas naturalmente ellas no fueron eficaces como exige la ley, y ello queda categóricamente demostrado por las múltiples enfermedades que ha presentado el trabajador afectado las cuales se conectan causalmente de manera obvia y evidente a la exposición a los agentes contaminantes y tóxicos, y así lo han establecido los profesionales especialistas. De igual forma, alega que el empleador no cumplió con lo regulado en el DS 40 de 1969 que aprueba reglamento sobre prevención de riesgos profesionales, especialmente lo regulado en el artículo 21 de dicha norma que establece que el empleador debe “Informar a los trabajadores oportuna y convenientemente acerca de los riesgos que entrañan sus labores, de las medidas preventivas y de los métodos correctos de trabajo.

F. jurídicamente su libelo en el deber de cuidado del empleador que emana del contrato de trabajo, el que establece obligaciones para ambas partes. En el caso del empleador, conforme a la doctrina que consagra el “Deber de prevención, seguridad o protección”, fundada en el artículo 184 del Código del Trabajo, está obligado a tomar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de los trabajadores, manteniendo las condiciones adecuadas de higiene y seguridad, y que además, implica el deber del empleador de cumplir todas las obligaciones que establece la Ley 16.744 Sobre Seguro Social contra riesgos de accidente del trabajo y enfermedades profesionales, conforme lo establece el artículo 210 del mismo código. Añade que la jurisprudencia ha resuelto que al empleador se le exige un cuidado efectivo de la salud y seguridad de sus trabajadores, no solo cumplir las obligaciones legales más evidentes de entregar implementos de seguridad y dar capacitación adecuada, sino que debe incluir medidas de prevención específicas y efectivas. Por su parte, el artículo 21 del DS 40, establece que el empleador debe informar los trabajadores oportuna v convenientemente a todos sus trabajadores acerca de los riesgos que entrañan sus labores, de las medidas preventivas v de los métodos correctos de trabajo, y por último, el artículo 69 de la Ley 16.744, sobre accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, establece, en su letra b), el derecho del trabajador de ser indemnizado para que el caso de que sea afectado por un accidente del trabajo o una enfermedad profesional atribuible a culpa o dolo de la entidad empleadora o de un tercero.

En cuanto a la indemnización por daño moral, cita fallo de la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Talca, que sostiene que el daño moral “es una lesión en los derechos inherentes a la personalidad de un sujeto, que es de naturaleza extrapatrimonial y que produce agravio, dolor, en este caso, en el derecho a la seguridad e integridad individual que el contrato le aseguraba al imponer las condiciones de protección que señala el artículo 184 del Código del Trabajo” (C. Talca 15 de septiembre de 2003, con casación declarada desierta por C.S.. 18 de noviembre de 2003, Rol 4.560-03), y respecto del lucro cesante, afirma que su origen se encuentra en los principios generales del derecho, que frente al incumplimiento del contrato por parte del empleador en orden a otorgar el trabajo convenido y pagar las correspondientes remuneraciones, se ha transformado en un contratante no diligente y el demandante tiene el derecho a reclamar la contraprestación que le hubiere sido legítima percibir si no se hubiera producido el incumplimiento aludido.

Expone que de conformidad a lo dispuesto en el artículo 183-A del Código del Trabajo, el régimen de subcontratación, es aquel realizado en virtud de un contrato de trabajo por un trabajador a un empleador, denominado contratista o subcontratista, cuando éste, en razón de un acuerdo contractual, se encarga de ejecutar obras o servicios, por su cuenta o riesgo y con trabajadores bajo su...

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