Sentencia nº O-87-2018 de 1° Juzgado de Letras de San Carlos, 7 de Marzo de 2019 - Jurisprudencia - VLEX 773302349

Sentencia nº O-87-2018 de 1° Juzgado de Letras de San Carlos, 7 de Marzo de 2019

Fecha de Resolución: 7 de Marzo de 2019
Emisor:1° Juzgado de Letras de San Carlos
 
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Demandante : J.A.V.R..

Demandado : Frutas y Hortalizas del Sur S.A.

Materia : Despido injustificado y cobro de prestaciones.

RIT : O-87-2018

RUC : 18-4-0152349-5

S.C., siete de marzo de dos mil diecinueve.

VISTO Y OÍDO:

Demanda. Comparece donJ.A.V.R., operario, cédula de identidad número 15.475.159-9, domiciliado en Carrera N° 838, comuna de San Carlos, Región de Ñuble, quien interpone demanda por despido improcedente en contra de FRUTAS Y HORTALIZAS DEL SUR S.A., R. 79.804.220-3, domiciliada en ruta 5 sur km, 390 (planta FRUSUR), Comuna de San Carlos, Región de Ñuble, representada legalmente por don P.T.R., gerente de planta, cédula de identidad número 15.134.611-1, y del mismo domicilio de la anterior.

Indica que este caso se circunscribe en lo que se conoce como la contratación sucesiva por obra, o continuación contractual, y ha sido aclarada administrativamente por O.. 1035 de la Dirección del Trabajo del año 2018.

Señala que el caso reviste varias complejidades que confía se resuelvan de conformidad a los principios que rigen el Derecho Individual del Trabajo. En efecto, ¿se le dará valor y producirá efectos un Finiquito en el que ha intervenido dolo del empleador? Se consagrará la máxima "nadie puede aprovecharse de su propio dolo", prescrita en el artículo 1465 del Código Civil. ¿Es dicho Finiquito eficaz respecto de una relación laboral que no está contemplada como objeto de dicha manifestación de voluntad? “...y se precisa que la sentencia que declaró la existencia de la relación laboral de las partes: "no es de naturaleza constitutiva sino declarativa, sólo constata una situación preexistente, en consecuencia, la obligación se encontraba vigente desde que comenzaron a pagarse las remuneraciones por parte del empleador, desde la misma época., en que las partes la constituyeron...". Parte del considerando sexto de la sentencia de la Corte Suprema que acoge recurso de nulidad en causa Rol N° 7.059-17.

Agrega que la Excelentísima Corte Suprema en sucesivos fallos viene señalando que las sentencias en juicio laboral son de carácter declarativo, ellas constatan la relación jurídica laboral preexistente, desde la época en que se constituyó. En consecuencia para el caso que se compruebe la existencia de la relación laboral, y la época en que se constituyó, rigen respecto de esta relación laboral todas las obligaciones a las que el empleador está sujeto, dado que dichas obligaciones vienen dadas por la ley, y la ley se presume conocida por todos, conforme al artículo 8 del código civil. Lo expuesto es reiterativo en las sentencias de la Excma. Corte Suprema, en los autos rol número 9.690-15, 40.560-16, 76.274-16, 100.84216, y 3.618-17.

Por Ord. 1035 de la Dirección del Trabajo del año 2018 dicho órgano dilucidó ciertas dudas planteadas por don J.F.N. en representación de la Federación Minera de Chile, y que deben servir como fuente del derecho para resolver el caso que se plantea en este libelo pretensor.

A continuación se extracta parte de dicha fuente de derecho laboral: Plazo que debe transcurrir entre un contrato por obra y otro para no ser considerado una continuidad.

En respuesta a la primera consulta, cumplo con informar a Ud. que, con fecha 09.01.2018, este Servicio emitió el Ord. N°120, que, sobre la base del dictamen Ord. N° 2389/100 de 08.06.2004, en materia de contratación sucesiva por obra o faena, sostuvo lo siguiente:

“En lo que respecta a la procedencia de suscribir contratos sucesivos por obra o faena y los efectos que de ello se derivan se hace necesario efectuarlas siguientes precisiones:

Acorde al concepto de contrato por obra o faena fijado en párrafos precedentes, la respectiva contratación sólo puede tener por objeto la realización por parte del trabajador de una obra o servicio finable, determinado en el respectivo instrumento, cuya duración está supeditada a la conclusión de la obra o servicio específico convenido y que por lo tanto no es posible su repetición.

Lo anterior determina que no revestirán dicho carácter aquellos que implican la realización de labores de índole permanente, las que, como tales, no cesan o concluyen conforme a su naturaleza, requisito, que, como ya se expresara, resulta esencial para configurar contratos de este tipo.

(...) b) Sobre la base del mismo concepto, no resultaría jurídicamente procedente la contratación sucesiva por obra o faena, si la labor ejecutada primitivamente por el trabajador no ha finalizado y continúa siendo desarrollada por la empresa hasta su total finalización, como sucedería, por ejemplo, si éste hubiere sido contratado primeramente para la construcción de 10 kms. de un camino que abarca un total de 100 kms., siendo finiquitado y recontratado posteriormente para la construcción de otros 10 y así, sucesivamente.

“Ello, por cuanto si bien, existe en tal caso una obra de duración temporal, como es la construcción de un camino, la circunstancia de que el mismo trabajador vaya siendo recontratado para la ejecución de tramos determinados del mismo, implica el desconocimiento de uno de los principios básicos del Derecho laboral, cual es el de la continuidad de la relación laboral, e importa para el trabajador una vulneración de derechos propios de una relación de carácter indefinido, tales como el feriado o descanso anual, indemnización por años de servicio, etc. los cuales tienen el carácter de irrenunciables acorde a lo prevenido por el inciso 2° del artículo 5 del Código del Trabajo.

Configurándose una situación como la señalada , se estima que se estaría en presencia de una relación laboral única y continua que permitirá al trabajador impetrar todos los derechos propios de un vínculo contractual de carácter indefinido."

“Con todo, corresponde indicar que los citados pronunciamientos administrativos se han encargado de precisar que una situación distinta a la descrita ocurre cuando, una vez finalizada la obra para la cual fue contratado el dependiente y finiquitada la relación laboral respectiva, éste es nuevamente contratado por el mismo empleador para una faena distinta dentro de aquella en que se desempeñó o en otra obra que éste ejecute, pues conforme al criterio institucional, contenido entre otros, en el dictamen Ord. N° 5379/321 de 05.10.1993, la circunstancia de que un trabajador sea contratado para una faena determinada y al término de ésta continúe prestando servicios en una faena distinta dentro de la misma obra, no produce el efecto de transformar dicho contrato en indefinido.

2.- Si se debe respetar la antigüedad desde la fecha de ingreso con el primer contrato por obra cuando el empleador reconoce la continuidad de contrato y cambia al trabajador a contrato indefinido.”

“En cuanto a la segunda consulta, corresponde señalar que, en el evento de haberse constatado que la relación laboral -iniciada bajo un contrato por obra- ya tiene el carácter de única y continua, el tiempo de vigencia o antigüedad de la misma ha de contarse desde el inicio de la prestación de servicios del respectivo trabajador, a saber, desde la fecha de inicio del contrato por obra o faena que permitió su incorporación a ¡a empresa y cuyo consiguiente vínculo esencial se ha conservado en adelante.”

A mayor abundamiento, la Corte Suprema en conocimiento de un Recurso de Unificación de Jurisprudencia, en causa Rol 4.656-2014, del 29 de diciembre de 2014, consideró para acoger el recurso, lo siguiente:

Octavo: Que, el contrato por obra o faena se caracteriza porque su objeto es la ejecución de una obra material o un servicio determinado que, por su naturaleza propia o intrínseca, tiene el carácter de transitorio o temporal, esto es, son obras o servicios en que es posible reconocer un principio y un fin, el que viene dado por la conclusión, debidamente explicitada en el contrato, de la obra que se ejecuta o del servicio que se presta.

Por su parte, la causal contemplada en el N° 5 del artículo 159 del Código del Trabajo, esto es, conclusión del trabajo o servicio que dio origen al contrato, supone, implícitamente, una temporalidad en la prestación de tales servicios.

Noveno: Que, en lo relativo al tiempo, nuestro ordenamiento jurídico reconoce sólo dos clases de contrato de trabajo, aquellos de duración determinada -en que pueden ser subsumidos los contratos a plazo y por obra o faena- y los de duración indeterminada o indefinidos. Los primeros son de carácter excepcional y así fluye de la regulación restrictiva que se contiene en el artículo 159 N° 4 del Código del Trabajo -respecto de los contratos a plazo- que, consecuente con ello, privilegia el imperio de la regla general en la materia, que no es otra que la naturaleza indefinida de los contratos. En efecto, de acuerdo a lo establecido en dicha disposición, el legislador laboral sólo permite los contratos sujetos a esa modalidad, por un plazo no mayor a un año, a lo que se une la transformación, por el solo ministerio de la ley, del contrato a plazo en indefinido, ante la segunda renovación del mismo o, incluso, la presunción legal de contrato indefinido frente a servicios discontinuos prestados durante doce meses o más en un período de quince meses, contados desde la primera contratación. Por lo tanto, las convenciones que no precisen en forma previa y determinada su duración, serán siempre de naturaleza indefinida, lo cual no es sino reflejo del principio de continuidad inherente en las relaciones laborales, sustentada en las razones de cautela y protección de los derechos de los trabajadores, que de otra forma, se verían conculcados.

Décimo: Que, la estabilidad en el empleo está anunciada en el epígrafe del Título V del Libro I del Código del Trabajo, en que se encuentra regulada la terminación del contrato de trabajo - "De la terminación del contrato de trabajo y Estabilidad en el Empleo"- lo que ya es indicativo que es éste el criterio que inspira la legislación...

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